EL PASTOR FLAUTISTA

Los pastores dormían,
la noche callaba,
y entre guiños de estrellas 
un faro alumbraba.

Como incienso subían 
anhelantes plegarias 
esperando al Pastor
que apacienta las almas.

Y sentado en la peña, 
un pastor con su flauta 
ofrecía su música 
entonando baladas.

Celestiales cantores 
en lo alto alababan,  
dando gloria y honra  
al dador de la gracia. 

Escalando a la cima
de una loma empinada 
el pastor quiso unirse 
con jalil dulce flauta 

Una luz lo elevó 
en estela dorada, 
y gozoso sopló
su olor en su caña.

Era un sueño precioso
que el buen Dios le otorgaba
melodías de gloria,
que el Espíritu exhala.

Misterioso tornado 
llevó al coro en sus alas, 
y el pastor fue con ellos 
en caballos de llamas.

Y en cada Noche Buena, 
cuando el invierno calla...

Se oyen dulces tonadas 
del pastor con su flauta, 
y una estrella fugaz 
hace guiños al alba. 

Miguel Ángel G.Domenech 

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