EL PASTOR FLAUTISTA
Los pastores dormían, la noche callaba, y entre guiños de estrellas un faro alumbraba. Como incienso subían anhelantes plegarias esperando al Pastor que apacienta las almas. Y sentado en la peña, un pastor con su flauta ofrecía su música entonando baladas. Celestiales cantores en lo alto alababan, dando gloria y honra al dador de la gracia. Escalando a la cima de una loma empinada el pastor quiso unirse con jalil dulce flauta Una luz lo elevó en estela dorada, y gozoso sopló su olor en su caña. Era un sueño precioso que el buen Dios le otorgaba melodías de gloria, que el Espíritu exhala. Misterioso tornado llevó al coro en sus alas, y el pastor fue con ellos en caballos de llamas. Y en cada Noche Buena, cuando el invierno calla... Se oyen dulces tonadas del pastor con su flauta, y una estrella...